sábado, 29 de marzo de 2008

EL QUE QUIERA, QUE LO LEA

Me acabo de dar cuenta de algo. Sin entrar en detalles, como dijo una amiga "los procesos internos son privados", me hizo clic algo que leí y decidí tomarme la vida de una manera distinta. Hace como dos años me contaron una parte de mi vida que no conocía porque era una algo que tenía que ver con mi entorno y no es algo que uno maneje, pero recorrí mi historia de vida completa y me la conté de nuevo. Entonces los villanos se convirtieron en héroes y los antiguos héroes en personas que merecían mi misericordia. Ahora, dejo los personajes secundarios a un lado y me ubico en el rol de protagonista, porque en el paisaje me estaba perdiendo; parecía un árbol observando la trama. Entonces llegó el momento en que tengo incluir colores, porque los tonos pastel ya me están dando más que lata. Ocurre que cuando uno "trabaja como hormiga" se pierde en la fila interminable de hormigas y las otras hormigas ni siquiera pretenden la rebeldía. Pero me fue difícil mantener la fila, y mis múltiples intentos por romperla fueron vistos como "miren, tenemos un fenómeno entre nosotros ". Bueno, si he de ser fenómeno, lo seré con estilo, con mi estilo, por supuesto, no me pidan que me haga reflejos rubios como buena parte de las hormigas, quizás prefiera otros tonos:).

1 comentario:

Penelope Glamour dijo...

Al menos en la vida propia uno tiene la obligación de hacerse protagonista.
La consecuencia de esto es el placer de gozar y sufrir a fondo todas las acciones.
Ambas cosas valen la pena totalmente.
Felicidades, Samyta.
A prop, en mi universo, las hormigas se tiñen el pelo negro, pero qué más da, lo imortante es que hasta las hormigas merecen tener style.

Besos, amigota
Se le quiere desde la zona 5.